Cinco pasos. Lo que más tiempo se pierde en una web es esperar materiales: por eso lo recogemos todo de una vez.
Preparamos una propuesta con los datos públicos de tu clínica. Es una vista previa privada: solo la ves tú, no sale en Google y se borra si no seguimos adelante. Cuidamos que llegue casi lista, para que los cambios sean mínimos.
Si te convence, firmamos el contrato y pagas la primera mitad. Es el único pago hasta que apruebes la web terminada.
Entras a tu espacio privado con tu usuario y contraseña y lo subes todo ahí: datos legales, equipo, fotos, tratamientos y aprobaciones. Se guarda el avance y te avisa de lo que falta.
El plazo empieza a contar cuando tenemos el contrato firmado y tu información completa. En ese tiempo tu web queda publicada en tu propio dominio. Pagas el 50 % restante cuando la apruebas.
Con el plan mensual recibes un informe claro cada mes y mejoramos la web con lo que dicen los datos. Sin plan mensual, la web es tuya y queda funcionando.
Tras firmar y pagar, recibes tu usuario y contraseña para entrar a tu espacio privado. Allí hay seis bloques para completar, con tu equipo, a tu ritmo. Se guarda el avance y te decimos qué falta. Cuando está todo, no volvemos a pedirte nada hasta enseñarte la web terminada.
Para empezar a trabajar.
Solo cuando estés conforme con el resultado.
Medición y mejora continua. Sin permanencia obligatoria por confirmar.
Hasta 7 días hábiles desde que tenemos el contrato firmado y tu información completa. El tiempo depende sobre todo de una cosa: lo rápido que completes tu espacio privado. Por eso es tan fácil de usar.